jueves, 11 de febrero de 2021

La gente empeña para salir de “apuros” por la pandemia

Muchos dominicanos para salir de los “apuros” por la crisis económica generada por el COVID-19 y ante el escenario de despidos masivos y suspensión laboral, han intentado vender en compraventas objetos usuales y otros algo inusuales.

Varios encargados de casas de empeño narraron a elCaribe que desde inicios de la pandemia en el país, se incrementó la demanda de servicios por parte de los ciudadanos.

Explicaron que en el rostro de los clientes era evidente la desesperación, ya que llevaban artículos de gran valor sentimental y personal. Sin embargo, en la mayoría de los casos no eran lo suficientemente valiosos o atractivos para producir ganancia al negocio.

En cambio, en otros casos, los gerentes cedían a la compra, cuando quienes solicitaban eran personas conocidas en el barrio, por lo que dejaban de lado qué tan valiosa era la prenda o el objeto a empeñar.

Si bien es cierto que la acción de empeñar es popular y frecuente desde antes de la llegada del COVID al país, durante estos últimos meses, esos comercios han solucionado de manera temporal la urgencia económica de muchos.

Edward Cassó, gerente de la compraventa Mona Lisa, en el Ensanche Espaillat, narró que en mayo del 2020, cuando el virus tenía dos meses de estrenado en el país, un señor de unos 75 años visitó el lugar para vender su caja de dientes.

Cassó indicó que tenía 22 dientes en oro y su dueño solicitaba una cantidad por encima de lo que estimaba ofrecer la casa de empeño, y que por tal razón nunca se materializó el intercambio.

“Un señor de 75 años vino para mayo del año pasado a empeñar una caja de 22 dientes en oro. Era suya. Puede que eso provoque risa pero yo lo viví. Al final no se ejecutó el negocio porque no hubo un acuerdo, él quería una cantidad y yo le ofrecí muy poco”, dijo Cassó.
Agregó que desde entonces el incremento en las compras en el negocio, se concentró en aquellos artículos básicos que las personas suelen intercambiar.

Durante un recorrido por varias casas de empeño ubicadas en el barrio Mejoramiento Social, Villa Francisca, Los Guandules, ensanches Luperón y Espaillat informaron que las personas, desde abril del 2020 a la fecha, han visitado esos negocios para hacer intercambios de objetos pocos permitidos y atípicos para el empeño.

Tal es el caso de las ollas de presión, pantalones jeans, maletas, timón de bicicletas, extensiones de pelo y corbatas. Empero, por el tipo de prenda no se procedió a la compra.

A pesar de eso, algunos explicaron que con personas conocidas o de confianza en el barrio, se realizaban excepciones y pequeños préstamos, para que la gente pudiera resolver hasta que mejorara su situación.


Los más empeñados

Los gerentes de las compraventas coincidieron en que los artículos más empeñados continúan siendo los electrodomésticos como neveras, licuadoras, televisores, planchas de pelo y ropa, así como estufas y tanques de gas.

También, a la lista de lo más empeñado entran las bicicletas, motocicletas, pasolas y sus respectivos cascos.

En la compraventa “Esperanza” en el Ensanche Luperón, al momento de los reporteros de este medio llegar, un señor estaba en proceso de vender de forma transitoria su pasola, por unos cinco mil pesos.

“La realidad hay que admitirla. Yo vine a resolver a la compraventa y no me avergüenzo. Empeñé mi pasola para resolver. Esta gente son de fiar (…) que Dios los bendiga”, comentó Eusebio Cruz, “El Indio”.


Consolidarán deudas de otras compraventas

La Caja de Ahorros para Obreros y Monte Piedad consolidarán las deudas que tengan las personas en otras compraventas a un interés más bajo, en cuanto a préstamos prendarios se refiere.

“Nosotros estamos dispuestos a captar cualquier tipo de negocios prendarios e incluso, estamos consolidando deudas que la gente tenga en otras compraventas. Nosotros evaluamos los préstamos prendarios o el empeño, ellos lo traen y nosotros lo asumimos desde Monte de Piedad”, dijo Welinton Grullón, titular de la entidad. Informó la reducción de la tasa de interés de los préstamos prendarios de 6 a 2.5%.

@elcaribe