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lunes, 19 de septiembre de 2016

Mejor Artículo en la Categoría de Prensa Diaria "Etnia Kuna lucha por su mejoría con ayuda de FAO en Isla Tigre"

Cándida Acosta
Cándida Acosta

candida.acosta@listindiario.com
Guna Yala, Isla Tigre, Panamá

Eneterio es solo un ejemplo de la sobrevivencia en la etnia kuna, un grupo cultural que se aferra a sus tradiciones y modo de vida aborigen o indígena en la comarca Guna Yala.

Tiene 62 años, aún labra la tierra, pesca y hasta bucea. Es un ejemplo para los niños y los jóvenes que viven en la Isla Tigre, ubicada a casi cinco horas de la ciudad de Panamá solo de ida, tras un recorrido de dos horas y media por una sinuosa carretera de montaña y más de dos horas por alta mar, en yola.

Los kuna o guna son un grupo aborigen (indígena) que mantiene por años su cultura y forma de vida en Isla Tigre, uno de los 365 islotes en el que aún habitan familias comunales rodeadas de alta mar en la República de Panamá.

El total de estos islotes son 365, pero solo 49 están habitados.
Isla Tigre tiene cerca de 1,300 habitantes aborígenes que sobreviven de la pesca y, en menor medida de la agricultura, debido a los efectos de la sequía y la forma en la que labran la tierra, siguiendo sus métodos tradicionales. Su actual compañía viene de la mano del MIDA (Ministerio de Desarrollo Agropecuario; y de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), como una muestra del compromiso social, económico y político a seguir en el mundo para el combate del hambre y la pobreza que lleva a cabo las Naciones Unidas, a través de la cooperación internacional, en este caso del gobierno de México; y del programa Mesoamérica sin Hambre, de la FAO.
Visitar Isla Tigre es una transportación mental a los orígenes ancentrales de los aborígenes que habitaron las Américas y que hoy en menor medida se mantienen ocupando sus tierras en algunas islas Mesoamericanas luego de una gran lucha para ser reconocidos por los Estados. En Panamá, hay ocho etnias aborígenes, cinco de ellas reconocidas por el Estado panameño, entre las cuales se incluye a los kuna.
Para llegar a la etnia kuna en Guna Yala, en Isla Tigre, hay que hacer el recorrido de más de dos horas de carretera montañosa y hacer parada en una zona selvática hasta donde están las autoridades de migración y que estos abran la frontera a las 7:00 a.m., tras hacer las revisiones de lugar con pasaportes en mano; y que estos permitan el cruce para luego llegar a puerto marítimo y montarse en yola a cielo abierto con un sol incandescente aproximadamente dos horas y media y bajo ruego de un mar tranquilo.
Allí se avista un islote lleno de pobreza, pero con gente alegre que toca la flauta y baila para recibir a sus visitantes, a los que el “jefe” o “maila” ha dado permiso previo para la visita. El recorrido por los polvorientos trechos, las canoas a la vista recorriendo el mar mediante remos, el pescado ahumado, langostas hervidas y la forma de cocer los alimentos es una prueba más del compromiso por la lucha contra el hambre y la pobreza.
Los Kuna comen del mar, pero también hierven víveres, los que preparan tipo sancocho con langostas. Un servicio lo venden por US$3.00. Allí no hay estufas, no hay anafes, solo las leñas secas y las ollas de aluminio. Tampoco hay televisores ni radio, sin embargo, sí tienen llaves de donde se sirven de agua, unos pocos usan tinaco y en la escuela y la oficina de Agricultura usan paneles solares para el alumbrado. Y, lo más importante, es que tienen escuela donde reciben clases de español y de inglés solo hasta la intermedia. No tienen instalaciones sanitarias ni en la escuela ni en las chozas, situación que los pone en apuros y reconocen que para esto requieren de más ayuda.

Los jóvenes van a sus casas donde tienen letrinas muy pegadas a la orilla del mar, cuando están necesitados, y ese es un problema, por la distracción, reconoce una de las alumnas.

01 Cosecha de ñame

Ñame
Con la ayuda del MIDA y del programa Mesoamérica sin Hambre los pobladores de Isla Tigre cosecharon 4 quintales de ñame del tipo diamante y baboso.

02 Otros cultivos

Metodologías

La FAO, el MIDA y los congresos de las comarcas aborígenes iniciaron en 2013 un proyecto que vinculó al Estado y los productores a los que les ofrecieron asistencia técnica.

03 Proyecto piloto

Compromiso

Ocho comunidades de las comarcas aborígenes de Guna Yala y Ngäbe Buglé, trabajaron un proyecto piloto para mejorar la seguridad alimentaria y nutricional, dice FAO.

AVANCES CONTRA EL HAMBRE

Según datos de la FAO, Panamá ha avanzado, aún no así en comunas

Entre 1990-1992 y 2014- 2016, la República de Panamá redujo el hambre del 26.4% al 9.5%, alcanzando la meta de disminuir a menos de la mitad el porcentaje de población subalimentada y del Milenio.

LAS BRECHAS EN LAS COMARCAS

Censo de talla escolares de 2013 muestra desequilibrio en las comarcas

Otro dato importante que publica la FAO es el hallazgo de baja talla en las comarcas Guna Yala (61%); y Ngäbe Buglé (53%), el 8 veces menor que la urbana, según el VII censo.

INCIDENCIA EN POBREZA EXTREMA

Los aborígenes sufren mayor pobreza que los no indígenas, asegura Cepal

De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), la incidencia de la pobreza extrema entre los aborígenes) de Panamá es más de 5.9 veces más que los no aborígenes.

Programa a cinco años

La FAO tiene 23 oficinas en 33 países de la región de América Latina y el Caribe. Auspicia el programa de seguridad alimentaria y dentro de este a Mesoamérica sin Hambre, orientado a mejorar y fortalecer la agricultura familiar y la seguridad alimentaria y nutricional, con el soporte de políticas públicas. Este programa es financiado por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid), que comenzó en 2015 y está previsto para terminar en cinco años.

El programa tiene vital importancia en vista de que los pobres rurales sufren mayor carencia que los urbanos y si se trata de comarcas aborígenes la pobreza extrema es ocho veces mayor.

La FAO conformó el pasado mes la Red de Periodistas de Mesoamérica sin Hambre, con profesionales de igual número de países: Belice, Colombia, Rep. Dominicana, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, y Panamá. Herasmo Navas asegura que los dirigentes Kuna se hicieron respetar la cultura como régimen especial mediante la propiedad comunitaria de la tierra y así se manejan con la producción a través del reparto entre vecinos y han ido avanzando manejando dinero con la venta. Cada noche las autoridades se reúnen y aconsejan que nadie puede estar sin trabajar.

COMIDA

SE LE LLAMA TULEMASI

La comida típica de la etnia Guna es el “tulemasi”, que consiste en bananos verdes (guineos) hervidos en agua de coco con sal entera y algunos sazones como el ajo y la langosta. También comen pescados ahumados y centolla.

ESCUELA

ENSEÑAN INGLÉS Y ESPAÑOL

Los jóvenes de la etnia Guna asisten a la única escuela de Isla Tigre, uniformados con su vestimenta tradicional, donde reciben clases hasta la intermedia y formación de trabajo agrícola, así como en educación familiar y de convivencia.

COORD.

EXPONE LABOR DE LOS KUNA

Luis Pinto coordina el proyecto Mesoamérica sin Hambre en Panamá y durante su acompañamiento a la visita a Isla Tigre explicó la labor de la FAO y la Amexcid, como también el cambio que han dado las familias Guna para elevar su seguridad alimentaria y mejorar su producción.

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FAO FORMA DE RED DE PERIODISTAS

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) convocó el pasado mes a nueve periodistas, uno por cada país de la región de América Latina y el Caribe y dejó conformada la Red de Periodistas Mesoamérica sin Hambre, con comunicadores de las naciones donde el organismo está representado, autoridades de la FAO, y autoridades del gobierno de México, país que contribuye de manera sostenida a través del aporte financiero de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid). En el encuentro inicial realizado en ciudad Panamá participó el coordinador subregional de la FAO, Tito Díaz; Ricardo Rapallo, oficial de Seguridad Alimentaria y Nutricional para la región de América Latina y el Caribe; el embajador de México en Panamá, José Ignacio Piña Rojas; la coordinadora del programa Amexcid, Adriana Obregón; y Alfredo Mayén.

Cocoteros son su reserva monetaria

Para uno de sus pobladores, Guna Yala tiene como reserva financiera o banco comercial a las plantaciones de coco que abundan en los más grandes islotes de los 365 que componen las islas que bordean a la República de Panamá.

Los pobladores de Guna Yala, de la etnia kuna, usan canoas a remo en busca de peces y mariscos y también de cocos en islas vecinas, para comer y para intercambiar con negociantes colombianos a cambio de ketchup, ajo, cebollas, especias, arroz y naranjas dulces o algunas vestimentas como camisas y pantalones que usan hombres y muy escasas mujeres. En Isla Tigre, hay cinco cabañitas para si algún visitante quiere quedarse por el costo de US$30.00 por día sin comida las mejor equipadas, que son tres; y US$15.00 las dos restantes. De acuerdo a datos de Wikipedia, Narganá o Yandup es una isla que pertenece a la Comarca de Guna Yala, al noroeste de Panamá. Explica que ésta forma parte del archipiélago de San Blas y es de un tamaño reducido; recorrerla sólo toma unos diez minutos. En la comarca Kuna, de Guna Yala, el “jefe” se llama Demetrio Salazar. 

Y en ella, producto del plan piloto implementado para garantizar seguridad alimentaria, más de 200 familias diversificaron su alimentación con nuevos cultivos como el ñame baboso, el ñame diamante, yuca, plátano y otros víveres. De acuerdo a la FAO, los pobladores también fueron capacitados en la producción de tilapias, conservación de suelos, en la no quema de árboles y en el uso de rastrojos.

La implementación de los proyectos los lleva a cabo la FAO y la cooperación económica viene dada con una donación de US$3 millones en Mesoamérica, pero se busca involucrar a otros donantes como por ejemplo en el Corredor Seco Centroamericano en el cual se van a requerir muchos recursos, dijo Adriana Obregón, directora de Amexcid. “Hemos conseguido US$3 millones y el compromiso es de US$15 millones, sujeto a recursos presupuestarios”, precisó.