Pandemia de coronavirus: Contador en tiempo real, mapa mundial.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Nueva Generación de Celulares Flexibles

Un grupo de investigadores están trabajando en teléfonos finos como cuchillas capaces de doblarse como una hoja de papel. Estos celulares podrán ser enrollados, lanzados, aplastados en tu mochila, y tener muchos accidentes más, como ser pisados y no se romperán, informó BBC Mundo.
Los primeros prototipos que han sido presentados fueron un gran atractivo de las ferias de tecnología de este año. Se trata de los celulares flexibles.
Para ello, numerosas compañías trabajan en la tecnología: LG, Philips, Sharp, Sony y Nokia, aunque reportes sugieren que Samsung será la primera que dará el salto comercial.
Al respecto, Samsung apuesta por teléfonos inteligentes con pantalla de tecnología OLED (Organic Light Emitting Diode), y confía en que serán “muy populares entre consumidores de todo el mundo”.

Botox para conseguir una cara de poker perfecta

Todo el mundo sabe que el botox es muy utilizado en determinadas profesiones y que, entre sus contraindicaciones, destacan los efectos acartonantes que puede tener sobre cualquier rostro. La Sociedad Americana de Cirugía Plástica Estética ha alertado de una moda creciente: inyectarse botox para conseguir una verdadera cara de poker, incapaz de transmitir la menor emoción. Se ha acuñado incluso el término «pokertox», que puede aplicarse en varios lugares del rostro, según dónde se encuentre el punto débil de cada jugador.
Que muchas actrices abusan del botox o sustancias parecidas es una evidencia. Uno de los casos más notables es el de Nicole Kidman, una gran intérprete que en sus últimas películas apenas puede actuar. Otros, como Stallone, no llegaron a hacerlo nunca y las supuestas consecuencias son menos graves. No sorprende por tanto que en una profesión en la que una mala actuación puede ser un problema, algunos decidan cortar por lo sano y mostrar siempre la misma cara, como la Luna. Con una gorra y unas buenas gafas de sol se convierten en perfectos maniquíes y, al menos por sus gestos, será imposible saber si llevan un farol o un cañón.